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lunes, 28 de noviembre de 2011

Arenta pide más agilidad en la gestión de impagos del alquiler


Las últimas modificaciones de la ley del desahucio express parece que no están cubriendo el desamparo con el que se encuentra un casero cuando su inquilino deja de pagar su alquiler. Eso se extrae de la última petición que la asociación para el fomento del alquiler (Arrenta) ha reclamado al futuro Gobierno de Mariano Rajoy. 

Las peticiones de Arrenta se centran en la creación de juzgados especiales para la ejecución de los laudos arbitrales en las principlaes capitales de provincia como sucede en el Juzgado de Primera Instancia en Madrid. 

El principal objetivo es acortar el proceso  entre dos o tres meses, así, en el momento en que el arbitro recibiera el expediente de desahucio, pueda ir al juzgado y marcar, como medida cautelar, una fecha para el desalojo del inquilino moroso independientemente del resultado del arbitraje o de si finalmente hay solución amistosa, en cuyo caso, la fecha podría incluso anularse.

martes, 9 de noviembre de 2010

Con la soga al cuello

Este es el testimonio de uno de tantos inmigrantes que fueron engatusados en aquellos tiempos en que comprar un piso era una inversión segura ya que "los pisos no bajan de precio y alquilar es tirar el dinero".
Es cuestión de días, quizá de meses. Pero Cachago y su familia tendrán que abandonar su piso de La Elipa, en Madrid. El mismo que adquirió porque le aseguraron que era la hucha más fiable para el día en que le tocara pensar en el retorno. “Si ahora pagas 700 euros de alquiler, pagarás 800 de hipoteca. Cuando quieras regresar a Ecuador, tú vendes el piso, y te vas con 30 millones en el bolsillo”.

Los 'engatusadores' fueron los trabajadores de las inmobiliarias que cercaban la obra en la que trabajaba. “En la misma calle había tres”. Hambrientos por cazar a nuevos clientes, día sí día también le acosaban (a él y a sus compatriotas) a la hora del bocadillo, tras la comida, en pleno café. Siempre con la misma canción: “Ven, que tengo una cosa para ti…”. Los ecuatorianos se convirtieron en una presa fácil de cazar: un inmigrante que habla el mismo idioma no buscará un asesor que le traduzca los papeles que la inmobiliaria le ha entregado.  

Harto de oír la misma cantinela, un día se paró a escuchar a su vendedor de humo, con tan mala suerte que firmó la soga que ahora le está ahogando. “15 días después vino a enseñarme mi piso. El que yo había firmado que iba a comprar”.

Un mes después se vio sentado con un notario y tres inmigrantes más, sus avales, en una sucursal de Caja Madrid. “Si no tienes avales, no te preocupes, nosotros te los encontramos”, le contestaron al confirmar que no tiene familia aquí que pueda ayudarle. Llamaron a dos amigos suyos, que él mismo les facilitó el teléfono, aunque no le dijeron para qué, y cerraron operaciones avaladas de forma cruzada. Él mismo entregó su nómina (de sueldo bajo y por obra, no indefinido), y una hoja en la que una señora afirmaba que la esposa de Cachago trabajaba para ella y ganaba 450 euros al mes haciendo “servicios de limpieza”.  

Cuando la crisis acabó con miles de contratos en el sector de la construcción y la hostelería, Cachago y casi todos sus compatriotas se quedaron en paro y acudieron a cuentagotas a su banco para entregar las llaves de su vivienda y liquidar así la deuda. El mayor enredo viene a la hora de que en España, a diferencia que en Ecuador, la deuda no se salda al entregar las llaves. Hay que cubrir la cantidad prestada completa. Y si la tasación actual no es tan alta como el día que adquirieron la vivienda, la diferencia la paga el comprador. Como pueda.
 Fuente: ElConfidencial.com

martes, 2 de noviembre de 2010

Cámara Oficial de Vecinos e Inquilinos de Madrid en peligro por falta de recursos

Con la cuota anual de 82 euros de sus 2.500 socios sobrevive aún en un viejo piso del barrio Salamanca la Camara Oficial de Vecinos e Inquilinos de Madrid. La Camara ya ha pedido ayuda al Ministerios de Vivienda, a la Comunidad y al Ayuntamiento de Madrid para seguir con su labor de apoyo a aquellos inquilinos más desfavorecidos que sufren abusos por parte de sus propietarios.

La gente mayor es una pieza deliciosa para los propietarios sin decoro. "Abusan de ellos de forma ilegal e inmoral. Algunos viven aterrorizados por el mobbing inmobiliario", critica la presidenta. La edad, sin embargo, no es el único achaque frente a la avaricia. "Hay mujeres solteras, separadas o viudas con poca cultura, mujeres adultas que no han entrado en el siglo XXI y aún se asustan por estar solas. También jóvenes, universitarios o en paro, que no tienen preparación para enfrentarse a esto".
En ocasiones ha visto cómo alguno de sus clientes se quedaba en la calle, sin nada. "Te sientes muy mal, pero no puedes hacer nada", lamenta Torralba. "En el mundo de los alquileres existen David y Goliat, los inquilinos y los propietarios".

La jefa de la Cámara está segura de cuál es el eslabón débil de la cadena. Después de tantos años en primera línea del frente sigue sin aceptar el orden inmobiliario, donde unos se quedan sin techo mientras otros dejan vacíos, sin alquilar, sus valiosos pisos. "Aquí al lado, en la calle de Narváez, hay una casa de unos 20 apartamentos donde solo hay cuatro o cinco ocupados. El agua se cuela por la terraza y llega al primer piso, y el propietario de toda la finca, encima, nos viene con reclamaciones de unos euros por un alquiler", ejemplifica Torralba.

La ilustre Cámara Oficial de Vecinos e Inquilinos de Madrid tiene un nombre de abolengo y un piso añoso. Pero su espíritu es joven, reivindicativo: "Entendemos a los okupas", dice su presidenta, "pero ni ellos querrían coger los pisos como los tiene esta gente".


Fuente: El País